El último informe epidemiológico de la provincia correspondiente a las semana 46 (finalizada el 15 de este mes) no reporta nuevos casos de dengue en Santa Fe en el arranque de esta temporada. Y si bien el pico histórico se da entre marzo y abril a nivel nacional, el año pasado el primer caso reportado en la provincia se había dado el 6 de noviembre. El dato resulta alentador en el ingreso a la temporada estival con altas temperaturas y precipitaciones en un contexto en el que el mosquito Aedes aegypti circula en todos los barrios rosarinos durante todo el año.
El boletín presenta la situación epidemiológica de los eventos de notificación obligatoria priorizados en todo el territorio santafesino. Fue confeccionado con datos provenientes del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS) hechos en Santa Fe y notificados hasta el día 15 de noviembre pasado. La evolución corresponde a la semana 46, cuando la temporada arrancó en la semana 31 (no se mide en año calendario, esto es debido al carácter estacional de la transmisión viral).
El último informe epidemiológico de la provincia correspondiente a las semana 46 (finalizada el 15 de este mes) no reporta nuevos casos de dengue en Santa Fe en el arranque de esta temporada. Y si bien el pico histórico se da entre marzo y abril a nivel nacional, el año pasado el primer caso reportado en la provincia se había dado el 6 de noviembre. El dato resulta alentador en el ingreso a la temporada estival con altas temperaturas y precipitaciones en un contexto en el que el mosquito Aedes aegypti circula en todos los barrios rosarinos durante todo el año.
El boletín presenta la situación epidemiológica de los eventos de notificación obligatoria priorizados en todo el territorio santafesino. Fue confeccionado con datos provenientes del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS) hechos en Santa Fe y notificados hasta el día 15 de noviembre pasado. La evolución corresponde a la semana 46, cuando la temporada arrancó en la semana 31 (no se mide en año calendario, esto es debido al carácter estacional de la transmisión viral).
En Santa Fe, desde la semana 31 hasta la semana 46 de 2025 se notificaron en la provincia 273 eventos “dengue” y “dengue durante la gestación”, pero de los cuales ninguno se confirmó.
«Hasta el momento en la provincia no tenemos registrados casos confirmados de dengue, chikungunya, zika ni ninguna otra arbovirosis. Seguimos con refuerzo de la vigilancia epidemiológica, dada la circunstancia que observamos en el resto del continente y obviamente a la proximidad del verano, cuando aumenta el riesgo y también los viajes», explicó la directora de Promoción y Prevención de la Salud santafesina, Analía Chumpitaz.
Descacharrado paras evitar el dengue
De todos modos, a lo largo del 2025, el laboratorio entomológico y la red entomológica provincial detectó la presencia del vector todo el año. «Esto refuerza nuestro posicionamiento de descacharrado a lo largo de del año», advirtió la funcionaria, para agregar: «Más allá de un montón de medidas preventivas, hacemos un abordaje integrado de las arbovirosis. Hemos fabricado repelente del Laboratorio Industrial Farmacéutico (LIF) y tenemos provisión para nueve meses de brote, y también con la capacidad instalada en todas las localidades de la provincia, que lo pudimos hacer el año pasado a través del programa Objetivo Dengue».
El 6 de noviembre del año pasado, el Ministerio Salud de la provincia informó el primer caso autóctono de dengue de la temporada 2024-2025, confirmado por laboratorio, correspondiente al serotipo DEN-1. Se trató del primero después de cuatro meses sin casos autóctonos. El paciente era un varón de 59 años, que reside en el Departamento Castellanos y no contaba con antecedentes de viaje a otras provincias o al exterior.
Una enfermedad con abordaje multicausal
En Santa Fe, si bien está el vector todo el año, no existe el virus de manera endémica. Justamente, las autoridades sanitarias destacan este diagnóstico al señalar que la enfermedad ingresa a través de alguien que viaja y al volver a su casa, con signos y síntomas de estar infectado, no use el repelente de manera adecuada y no avise en tiempo y forma para poder hacer el diagnóstico y el bloqueo que corresponda.
«Creo que hay un aumento en la capacidad de la gente de entender lo que son estas enfermedades, de que nos puede suceder, sobre todo a las personas que viajan. La gente se ha acostumbrado más a utilizar el repelente y también al descacharrado. Pero obviamente depende de muchos factores. Este año vamos a tener sequía, lo cual de alguna manera siempre se plantea como algo positivo porque no va a haber lluvias. Sin embargo, en el centro norte habrá cosecha de cultivos que requieren agua. Estamos muy atentos también a ese trabajo con los otros ministerios con la cosecha de agua», consideró Chumpitaz.
Fuente: La Capital




