Debió cerrar 45 días por la pandemia, salió a flote y ahora se equipó para seguir produciendo

La crítica situación sanitaria no paró de darle cachetazos a Tinka, la única fábrica de bolitas de Sudamérica. No sólo debió parar a lo largo de un mes y medio, sino además sintió el impacto en las ventas en plena temporada alta: el inicio lectivo. Sin embargo, sacó pecho para pelearla y seguir adelante con sus más de 65 años de historia. Reabrió sus puertas e invirtió en nueva maquinaria para que sus motores continúen en marcha.

Una de las fábricas que debió volver a poner en marcha sus motores productivos con la nueva normalidad fue la reconocida Tinka, la industria de bolitas única en Sudamérica ubicada en la ciudad de San Jorge. Tras un mes y medio con las persianas bajas, lograron encender los hornos para comenzar con la producción a principios de julio. Y en medio de la crisis, fue para adelante. Se equipó con un nuevo horno para que el negocio siga funcionando sobre rieles. “En este inicio de 2020 habíamos comenzado bien. Teníamos algunos pedidos hechos, pero la pandemia no nos dejó arrancar. Estuvimos 45 días sin siquiera venir a la empresa. Ahora invertimos en nueva maquinaria. Nos costó mucho sudor y sacrificio. Por suerte lo logramos”, explicó Horacio Reinero, uno de los titulares e hijo de uno de los fundadores de la firma fundada allá en 1953.

Si por algo se caracterizó la firma ubicada en el departamento San Martín, como muchas pymes nacionales, fue por lucharla desde sus inicios. Atravesada por todas las crisis económicas del país a lo largo de gran parte de la historia argentina, la única fábrica de bolitas de Sudamérica supo sobrevivir a los golpes y vaivenes financieros que se llevaron puestas a miles de industrias. “Nosotros seguimos siempre en la lucha, peleándola”, destacó el directivo.

Y en medio de la pandemia, los motores vuelven a marchar. Tras la parálisis generalizado producto de la crisis sanitaria mundial, llegó el momento de regresar con la fundición de vidrio. A Tinka no sólo la prohibición productiva le pegó de lleno, sino la suspensión del ciclo lectivo le significó otro duro revés. Es que la temporada de juego de bolitas comienza en marzo y finaliza en septiembre u octubre. “Este año, cuando parecía que íbamos a arrancar, no comenzaron las clases, con lo cual no tuvimos grandes ventas y ni siquiera producción”, se lamentó Reinero.

Sin embargo, y entre tantos escollos, los directivos no bajaron los brazos. Apostaron por equipar con nueva maquinaria la fábrica para avanzar con su línea productiva. “En medio de la pandemia tuvimos que realizar una inversión para hacernos de un nuevo horno. Nos costó mucho sudor y sacrificio en esta época, pero teníamos que hacerlo. Por suerte pudimos lograrlo”, se entusiasmó quien está al frente de la firma y evitó hablar de cifras.

De acuerdo a lo que indicaron desde la pyme sanjorgense, el período productivo anual de Tinka consta de dos etapas. La primera direccionada a los chicos para la fabricación de las canicas lúdicas desde el mes de marzo hasta septiembre, aproximadamente. Y luego continúan los trabajos para laboratorios de pinturas en aerosol. “Es lo que llamamos bolita industrial. Son esas que se introducen dentro de los frascos y que, al agitarlos, las personas escuchan su ruido interno”, contó.

En momentos de funcionamiento normal y con los hornos funcionando sin inconvenientes, la industria fabrica 400.000 bolitas al día. Por lo general, de acuerdo a lo que explicó Reinero, la producción se basa en un trabajo intensivo de entre dos y tres semanas para, luego, reparar las máquinas a lo largo de siete días antes de volver a encender los motores.

En tanto, la totalidad de los productos tienen como destino el mercado interno. Las bolitas no se exportan y se distribuyen a lo largo y ancho del país, siendo los competidores directos aquellas que llegan desde China, Japón y México. “Tomamos como parámetro, siempre respetando nuestros costos, el precio al que venden los productores extranjeros”, sostuvo uno de los dueños de la empresa.

Actualmente, una red de 100 bolitas en fábrica se puede conseguir a un valor de entre $90 y $100, dependiendo del modelo producido por Tinka. “Las ventas se mantuvieron desde que reabrimos. No estamos a una capacidad full, pero tampoco tan mal. Para el día del niño algunos clientes hicieron compras, con lo cual tuvimos una producción grande”, deslizó Reinero.

Una realidad que no escapa a la media nacional

La firma emplea en estos momentos a 7 operarios. Y el diagnóstico que hacen desde San Jorge sobre la actividad industrial no escapa a la realidad nacional. “Todas las pymes estamos iguales. Debemos estar al día con tarifas y sueldos”, sostuvo el directivo quien agregó entusiasmado: “Gracias a Dios pudimos regresar a trabajar hace un tiempo. Retomamos las tareas de manera intercalada. Estamos diez días de corridos en la fábrica y paramos un tiempo”.

Tinka inició la gestión de las ayudas estatales mediante las cuales recibieron el 50% de los salarios para empleados de un mes. Y para la firma fue de suma importancia. “Nos habíamos quedado sin stock y no podíamos producir. Debimos hacer un protocolo para todos nuestros trabajadores para que ellos tengan todas las medidas de higiene y un permiso de traslado porque trabajamos las 24 horas de manera contínua. Había cambios de turnos y los chicos tienen que moverse constantemente”, indicó.

La bolita industrial como fuerte

Las bolitas se comercializan en bolsas de 5.000 unidades para el sector industrial. Previamente se realiza una selección ya que, la mayoría de los laboratorios trabajan mediante un maquinado para el relleno de las latas y deben trabajar con canicas uniformes.

Para la fabricación de las mismas se utiliza la misma maquinaria que para aquellas de uso doméstico, aunque la diferencia radica en que la materia prima proviene del reciclado de botellas que no tienen retorno, por eso el color es oscuro. “Para los otros modelos usamos el descarte de Cristalería San Carlos. Como ellos no lo reciclan más, nosotros nos encargamos de esa parte y le agregamos color”, puntualizó.