Damián Verzeñassi, el «Quijote» en la batalla contra los agrotóxicos

El médico y profesor de la UNR dejó su perspectiva sobre las reglamentaciones sobre las fumigaciones. Aconsejó que los límites ideales son de 1000 metros para aspersiones terrestres. Además, adelantó que los resultados finales del campamento sanitario que se realizó en Sastre hace un año estarán dentro de dos meses.

El debate parece de nunca acabar. Los intereses económicos chocan con la salud las voces de los diferentes sectores se hacen escuchar. Tras la polémica que se generó en Sastre y su posterior debate para modificar la ordenanza actual donde se ampliarán los límites para fumigar de manera terrestre, Damián Verzeñassi, médico, profesor de la Universidad Nacional de Rosario y uno de los grandes «Quijotes» en la batalla contra los agrotóxicos, dialogó con Maldito Despertador – programa que se emite de lunes a viernes de 9 a 12 por Radio Cronos FM 107.1 – y aclaró que los 200 metros a los cuales se pretende llevar las aspersiones son insuficientes.  «Lo idea serían 1.000», sostuvo. Además adelantó que dentro de dos meses estarán los resultados finales del campamento sanitario que estuvo en la cabecera departamental hace un año atrás.

A una semana de la alarmante situación que dieron a conocer vecinos de Sastre, especialistas no quedaron ajenos y mostraron su opinión. «Hace un año estuvimos en Sastre con el campamento sanitario. No terminamos el informe con los datos mas finos, pero dentro de los próximos dos meses se los estaremos alcanzando a la intendente. Hasta el momento no nos dio información diferente que a otros campamentos sanitarios donde se observa que vecinos que viven a menos de 1000 metros donde se aplican agroquímicos ven afectada su salud», destacó Verzeñassi.

Desde su óptica, uno de los luchadores incansables contra las grandes corporaciones productoras de agroquímicos sostuvo que quienes viven a más 1000 metros de lugares donde se utilizan productos tienen menos riesgos de salud, algo comprado con diferentes estudios realizados en diversos puntos del planeta. «Cuánto más nos alejemos de las fumigaciones, mejor es para el ser humano. Lo ideal sería llevar los límites a 1000 metros. Entonces si se plantea 100 me parece insuficiente».

Verzeñassi fue un poco más lejos y puso un ejemplo para exponer el alcance que tienen los agrotóxicos derramados. «En La Plata se demostró que el agua de lluvia donde no se fumiga cae con partículas de agroquímicos que son arrastradas desde otros sitios. No se puede controlar la deriva», puntualizó.

En tanto, el profesor de la UNR señaló que se necesitan productores que produzcan alimentos para que los habitantes cada localidad consuma sus propias frutas y verduras sanas. «No puede ser que todo llegue de 200 kilómetros de distancia después de haber pasado por el mercado central. Entonces si se siembran alimentos en los pueblos, se puede garantizar la salud de todos».