Coronavirus en España: así pasan sus días un cheff y un futbolista de la región

Coronavirus en España: así pasan sus días un cheff y un futbolista de la región

A miles de kilómetros de distancia la tristeza se siente a través de un teléfono. Lejos de sus seres queridos, Anibal Bonino y Xuan Cappellino la pelean en el viejo continente.

Encierro total las 24 horas durante los siete días de la semana. Europa atraviesa una dramática y desesperante situación sanitaria con números de fallecidos que aumentan hora a hora a causa del coronavirus y no paran de sorprender al mundo entero. Entre cuatro paredes, hay santafesinos que intentan continuar con su vida. El fútbol y la cocina se cruzan en medio de una realidad cruda donde se extreman los cuidados, pero donde hay que continuar.

El mundo se paraliza, las actividades se suspenden, pero los deportistas no frenan y continúan con su preparación a la espera de la reanudación de las competencias, algo incierto por estos días. Xuan Cappellino, el joven futbolista oriundo de El Trébol, no llegó hace mucho tiempo a España. Fue en el mes de diciembre último cuando, tras consagrarse bicampeón con Atl. Sastre, se le abrieron las puertas para desembarcar en el viejo continente. “Hace unos 20 días que estamos en cuarentena. Cada uno entrena en su casa porque las prácticas están canceladas. Nadie puede salir de su hogar, sólo a comprar comida o a una farmacia”, contó el jugador del Inter Ibiza en diálogo con bumerangnews.com.

Mientras afuera la soledad se apodera de las calles y las canchas de fútbol esperan volver a ver la pelota rodar, los departamentos de los deportistas se fueron transformando en gimnasios caseros preparados con los más insólitos elementos que simulen la aparatología deportiva. “Durante la espera cada uno hace lo que puede. Yo estoy en un departamento donde hay un patio pequeño que me permite entrenar de cierta manera. También tengo una pelota que me dio el club para hacer algo. Dentro de la rutina diaria hay tareas con pesas, y ahí es más complicado. Me las arreglo con bidones de agua o baldes”, contó Cappellino.

La intención de los cuerpos técnicos es intentar que sus planteles pierdan el menor ritmo adquirido durante el inicio de la temporada. Por eso, dentro de las posibilidades existentes el hombre del Inter Ibiza pone en marcha el ingenio para continuar en movimiento. “El profe me pasa trabajos de resistencia que los trato de hacer a la mañana. Entreno todos los días. De la parte táctica no se habla mucho. Y en cuanto a lo técnico hago pases contra la pared con la pelota, jueguitos. Cosas que están a mi alcance para no perder contacto con el balón. Otra cosa no se puede hacer”, contó.

En Las Garrigas, un pequeño poblado de Cataluña ubicado a unos 40 kilómetros de Barcelona, la situación es más desesperante. El cheff nacido en la ciudad de Sastre, Aníbal Bonino, se radicó allí hace cuatro meses. Pero hace 20 años que dejó el país para encaminar su futuro en Barcelona. “Se está viviendo muy mal, se ha desbordado todo”, relató entre lágrimas a la distancia en contacto con este medio.

En la ciudad de unos 20 mil habitantes existe más conciencia social, el cuidado al prójimo – sobre todo a los mayores – es una constante. “Si no entramos en razón y no cuidamos a los viejos, nos los cargamos a todos. Es muy triste. No tomar conciencia significa que va a morir mucha más gente”, desliza acongojado desde el viejo continente Bonino quien en los últimos días recibió la peor de las noticia: el fallecimiento de un amigo a causa de la pandemia. “Era un vecino que vivía en Barcelona. Tenía 58 años y no lo podemos velar. Estaba con las defensas bajas porque lo habían operado hace un mes. Por negligencia de un familiar que lo fue a visitar, hoy ya no está. Cuando las cosas nos tocan de cerca es cuando uno reacciona”, deslizó con la voz quebrada y al borde del llanto.

Cabizbajo, con muchas ganas de soltar un desahogo contenido a miles de kilómetros, hace el último pedido. “Son 15 días los que hay que estar en cuarentena, loco. No es nada. Quiero verlos a todos cuando vaya a Argentina”, suplica Bonino que, al cierre, pide reflexión social. “Esto nos tiene que hacer más solidarios. No podemos ser tan egoístas y no pensar en el que está al lado. Debemos recapacitar sobre los valores, con darle más importancia a los médicos, a los profesionales. La joda debe terminar. Para los jóvenes es un bombazo. Se van a dar cuenta que la vida es otra cosa, que hay que lucharla, que hay que crecer”.

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