A diez años de la inauguración del anexo de Agua Potable de la Cooperativa de Servicios Públicos Sastre Limitada, el presidente de la institución, Franco Cáneva, hizo un balance de las prestaciones que realizan, destacó el plan de viviendas próximo a terminar y adelantó de lo que se proyecta para el 2019. “En general se mantiene el nivel de consumo. La situación económica condiciona la disponibilidad para tener el dinero para comparar el agua. Por eso tratamos de mane es garantizar el mantenimiento de todo el plantel. El incremento de los servicios más elementales para mantener el servicio aumentan y eso indudablemente influye en el costo final”, le dijo a Maldito Despertador – programa que se emite de lunes a viernes de 9 a 12 por Radio Cronos FM 107.1 –.
Es una década la que festejó el anexo de Agua Potable a mediados de año. El módico precio del litro – se vende a $1,20 – es una señal del gran movimiento que tiene el lugar con el paso constante de personas. “Consideramos que es un servicio básico, no una mercancía. Por eso el costo es muy bajo. El servicio de agua por red es el gran desafío que tiene esta zona de la provincia. Para nosotros es el mayor de los deseos que podamos brindarlo. De todas maneras pasa siempre lo mismo. En el esquema final quedamos relegados en las obras de acueductos. Actualmente prestar el servicio por red interna es muy complicado. Hay muchos desechos, es necesario hacer una inversión muy grande. Por eso es difícil de acuerdo a las experiencias que se hicieron en otros lugares”, indicó.
Por otro lado, Cáneva destacó el comportamiento de los adjudicatarios del plan de viviendas lanzado hace años y dejó en claro que sin el cumplimiento de ellos hubiese sido imposible cumplir con el objetivo final. “Hoy se efectuaron los tiempos y forma de las casas proyectadas. Hicimos 15 y hay 5 en construcción. Hubo incremento de costos, por eso armar un esquema donde los propietarios tengan sus hogares en seis años, es algo muy importante”.
En la misma línea, el presidente de la institución señaló que no hubo ningún tipo de mora de quienes fueron adjudicatarios, lo que permitió acopiar materiales y llevar el proyecto al día. “El esquema funciona en la medida que todos cumplan. Nosotros con los tiempos pactados y la gente con el pago de la cuota. Además hubo mano de obra local y la compra de materiales en Sastre. Es un movimiento económico que se genera en la ciudad con una inyección económica de millones de peso que quedó acá”.
Para cerrar, remarcó que si bien tienen definida la construcción de una propiedad vertical en el nuevo lote adquirido sobre calle Emilio Ortíz, aún no existen detalles sobre la misma. “Vamos a diagramar un proyecto para construir un edificio con departamentos. Ahora estamos demoliendo para luego comenzar a trabajar en un anteproyecto. Acá no vamos a hacer entregas parciales, sino que se termina y se entrega completo. Las dimensiones permiten hacer cocheras y departamentos. Todavía el esquema no está definido, pero haremos un edificio”, concluyó.




