Con una inyección económica, la estación transformadora de San Jorge saca una luz de ventaja

En 2017 la Empresa Provincial de la Energía totalizó inversiones superiores a los $30 millones. Durante este primer semestre se volcaron $11 millones y se esperan otros $30 antes de finalizar el 2018. De las 66 plantas existentes en Santa Fe, aseguran que por capacidad de equipamiento y potencia está entre las tres más importantes. En el departamento San Martín abastece a 36.000 usuarios.

El programa impulsado por la Empresa Provincial de la Energía (EPE) durante los últimos tres años para recomponer y fortalecer las diferentes líneas eléctricas de las diversas localidades del departamento San Martín fue dando sus frutos. Por lo menos, en la práctica los cortes de energía se fueron reduciendo en cantidad y lapso de tiempo. A lo largo de 2017 el plan de inversiones capitalizó un desembolso total de $32 millones. Y en lo que va de este primer semestre ya se volcaron fondos por $11 millones. “Estamos pensando que en este 2018 se volcarán otros $30 millones más”, explicó Marcelo Canalis, jefe de la Estación Transformadora de la EPE del distrito ubicado en el centro oeste santafesino.

El plan de inversiones no es poco, cuentan desde la EPE. Los millones que fueron goteando al departamento San Martín tuvieron un amplio abanico direccionado a mejorar el servicio de los 36.000 clientes existentes que se ven beneficiados con el abastecimiento energético. En total, la red de la región cuenta con un cableado de 5.000 kilómetros de extensión. Y de un total de 66 estaciones transformadoras en todo el territorio provincial, aseguran que la ubicada en San Jorge es una de las más importantes. “Está entre las tres más grandes en cuanto a equipamiento y potencia” indicaron.

En total, desde el directorio de la empresa energética departamental enumeraron una serie de tareas claves que marcaron un punto de inflexión en el servicio. Destacaron la calidad del personal capacitado como núcleo de la gran explosión que motivó las mejoras, pero no dejaron de mencionar que gracias a las fuertes inversiones se lograron reemplazar equipos que superaban los 45 años de antigüedad, las diferentes líneas obsoletas que impedían un correcto abastecimiento del sistema, la incorporación de tecnología de punta con herramientas automatizadas para obtener una optimización de mayor importancia y una ampliación en la capacidad de potencia para evitar la saturación en épocas de fuerte consumo eléctrico. “Se hicieron inversiones para generaciones futuras para los próximos 25 o 30 años”, sostuvo Canalis.

Durante los últimos años se observó una inyección económica que le permitió mejorar la calidad del servicio. ¿Cómo se encuentra actualmente la planta de San Jorge en cuanto a infraestructura?

Esta es una estación transformadora que se ha ido modernizando mucho. Asumimos la gestión en 2015 con un grupo de una excelente calidad humana y profesional. Eso es lo que se necesita ahora, personal con conocimiento para desarrollar tareas que son demasiado importantes. Esta pasó a ser una de las estaciones transformadoras más importantes de la provincia. Recibió muchas e importantes inversiones que mejoraron la calidad del servicio en todo el departamento.

En 2015 notamos que había una precariedad de equipos que debíamos mejorar, y estamos hablando que tenían más de 46 años de instalados en este lugar. Fueron reemplazados por herramientas de primera, de la más alta tecnología. Son herramientas con una gran automatización y para dar cuenta de lo que estamos hablando se monitorean desde un teléfono o una computadora. Son tareas complejas que requieren mucho conocimiento. Todo eso se ve en un mejor servicio. Falta mucho todavía por hacer. A lo largo de todo el 2017 se invirtieron 32 millones de pesos en mejoras y nuevos equipamientos.

Hemos tenido la suerte de recibir movilidad y herramientas. En lo que va de este año llevamos invertidos 11 millones de pesos en la estación transformadora y estamos pensando que en este 2018 se volcarán otros 30 millones de pesos más en el departamento.

Hiciste alusión a que es una de las mejores estaciones. ¿Cuántas hay en Santa Fe y a qué se debe esa importancia?

En la provincia existen 66 estaciones transformadoras y la nuestra es una de las mejores. Primero porque pasó a ser una de las 3 más grandes por el equipamiento y en cuanto a la potencia que tiene. Cuando asumimos tenía 45 megavatios. Un día de mucho calor obtuvimos una demanda energética de 44 megas, esto quiere decir que estuvimos a punto de hacer cortes rotativos en la región. Hoy la capacidad se amplió y tenemos 60 megavatios. Una de las jornadas de mayor temperatura el consumo se ubicó en los 47 megavatios, con lo cual todo transcurrió con normalidad.

Se hicieron inversiones para generaciones futuras para los próximos 25 o 30 años. Hay que aclarar que nosotros no tenemos nada que ver con las subas de tarifas, lamentablemente ese suceso empañó las transformaciones que se vienen haciendo en la EPE. Hoy se puede hablar en que se han disminuido mucho los cortes en toda la región. Se está trabajando sobre las líneas con mucho hincapié en el mantenimiento. Venimos haciendo tareas con mucha profesionalización.

¿Qué condiciones tiene que haber para que haya cortes? Hay ocasiones donde existen tormentas eléctricas donde se suele cortar la energía a nivel regional, ¿pero las causas puntualmente a qué se deben?

Hay cortes que dependen de diferentes factores, algunos imprevistos por problemas con caranchos o palomas, aunque no se crea, que producen eventos de desenganche de líneas. En caso de tormentas hay cortes por prevención para preservar la seguridad de los seres humanos y la de los equipos que tienen un alto costo económico.

Se notan las inversiones que se vienen realizando en los últimos tiempos, sobre todo porque se redujo la cantidad de cortes y, cuando sucede alguno, es por un lapso menor y no tan prolongado como antes. ¿Estamos muy lejos de cortes cero?

Estamos trabajando con obras para disminuirlos la mayor cantidad de veces posibles para no afectar a los clientes. Tuvimos tormentas donde no existieron cortes. El personal está muy bien preparado. Se los ha capacitado para que, por ejemplo, si existe un inconveniente en la línea Sastre – San Jorge, podamos tomar servicio de la EPE María Juana sin afectar a los clientes.

Hicimos un gran esfuerzo para recuperar la línea de María Juana porque si bien depende de la seccional Rafaela, tenía inconvenientes. El objetivo de realizar el mantenimiento fue poder recuperarla porque regionalmente nos beneficia al estar operativa para poder tomar ese servicio cuando el nuestro se encuentra afectado por alguna razón.

¿Están previstas nuevas inversiones en el futuro próximo?

Trabajamos mucho para disminuir los cortes, y en eso hay inversión. No podemos hablar de llegar a cortes cero porque serian una falacia. A veces se hacen tareas que no se ven porque, por ejemplo, cuando se realiza el mantenimiento en la línea de San Jorge – Sastre, automáticamente transferimos el servicio a la EPE María Juana sin afectar a los clientes. Entonces la comunidad no se entera porque todo continúa con normalidad. Los esfuerzos son permanentes, vamos siempre adelante del problema, no aguardamos que suceda para repararlo. Estamos constantemente recorriendo líneas, realizando tareas de poda.

¿La estación transformadora de San Jorge a cuántos clientes abastece?

No sólo cambiamos cableado, que ya habían cumplido su ciclo, sino también equipos que tienen costos millonarios. Con todas las inversiones que se hicieron se beneficiaron a 36.000 clientes de la región que dependen de esta estación. En la zona existen 4.998 kilómetros de líneas, por lo cual es necesario tenerlas en condiciones y operativas para brindarle a la comunidad la mejor calidad de servicio. Debemos ser muy responsables en lo que hacemos, porque cuando existe algún problema no queda un cliente sin energía, sino es una ciudad o pueblo entero.

Años atrás sucedía que se robaban parte del cableado, algo que no solo tenía un alto costo para la EPE, sino además terminaba afectando directamente el servicio de los clientes…

La EPE sufrió robo de cables e la línea San Jorge – Sastre que afectó a la cabecera departamental con un corte de un par de horas. Otro fue el de El Trébol – Cañada Rosquín, una línea que tiene uno 29 kilómetros y fueron saqueados casi 20, donde logramos recuperarla luego de invertir 18 millones de pesos y ponerla nuevamente en servicio en el mes de octubre pasado. Esa línea servía para el sistema interconectado con la estación transformadora de San Martin de las Escobas y Cañada Rosquín, mediante se suele transferir el servicio cuando existe algún imprevisto.

¿Cómo es la situación en la zona rural? ¿El servicio está a la par de la ciudad o le falta mejorar?

En la zona rural se está trabajando mucho en mantenimiento. Se ha mejorado mucho. Se hicieron inversiones y se hacen tareas en un plan estratégico hasta el 2025 con fuertes inversiones. Se mejoró mucho el servicio porque durante muchos años nunca se hizo nada. No había dinero y fue quedando todo obsoleto. Hoy podemos hablar de otra cosa.