La Federación Santafesina de Caza y Tiro Deportivo marcó una postura firme frente a la investigación administrativa y denuncia penal iniciada por el Gobierno provincial contra Milton Espeche, un usuario de redes sociales que difundió imágenes cazando aves en la Laguna Setúbal. La entidad repudió enfáticamente cualquier acto de apropiación ilegal de fauna y remarcó la necesidad de separar el ejercicio regulado de la caza furtiva.
“Tenemos como misión y valor promover el desarrollo de la actividad de caza, siempre de manera legal, responsable y sustentable”, afirmó Néstor Baldacci, secretario de la Federación, abogado y docente. Al referirse a los hechos ocurridos en la Laguna Setúbal, fue categórico: “Queremos distanciarnos del furtivo. O se es furtivo, o se es cazador. Ni siquiera se debería nombrar como cazador a un furtivo”.
Baldacci enfatizó que la Laguna Setúbal es una zona completamente vedada para la práctica cinegética. Incluso recordó que la entidad presentó en el pasado un proyecto para que dicho espacio sea declarado reserva natural de usos múltiples, permitiendo actividades turísticas y recreativas, pero prohibiendo expresamente la caza y la contaminación.
Los requisitos para la caza legal en la provincia
Desde la institución detallaron que la caza legal en Santa Fe exige el cumplimiento riguroso de normativas provinciales y nacionales:
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Licencia provincial habilitante: Se requiere una credencial específica emitida por la Provincia. Existen licencias para caza deportiva de especies menores (patos, perdices, palomas y liebres) y para caza de control de especies exóticas invasoras (jabalí, chancho cimarrón, ciervos, antílopes y búfalos).
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Documentación de armamento: Toda la tenencia y el traslado del equipo debe contar con la regulación de la autoridad nacional correspondiente.
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Permiso territorial: Es obligatorio presentar la autorización por escrito del dueño del campo o predio donde se desarrolle la jornada.
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Respeto a temporadas, zonas y cupos: La caza deportiva solo se habilita durante el otoño e invierno (mayo a julio para patos y perdices), con cupos limitados y únicamente sobre especies permitidas, como los patos crestón, sirirí común y sirirí pampa.
Un debate sobre la conservación y el hábitat
Respecto al caso judicializado, Baldacci evitó opinar sobre la responsabilidad penal del denunciado para respetar su derecho a defensa, pero defendió la caza legal como una herramienta útil para el sostenimiento de las especies y el desarrollo económico rural.
Finalmente, el dirigente planteó que la conservación de la fauna no debe abordarse únicamente desde la prohibición, sino también atendiendo problemáticas estructurales como el avance urbano y la pérdida progresiva de hábitats naturales.
Info: Aire Santa Fe – Edición: Bumerangnews.com




