Belén Potassa, la goleadora de la Selección Argentina que tendrá mural propio

En Cañada Rosquín, su lugar de origen, será homenajeada en una pared céntrica. Y sueña con clasificar al Mundial de Francia.

En las canchitas de su pueblo natal, Cañada Rosquín, ubicado en el centro oeste de la provincia de Santa Fe, María Belén Potassa empezó a dar muestras de su talento futbolístico. Siendo una chiquita se mezclaba con los chicos en el Club Juventud Unida y dejaba en claro sus cualidades para patear y gambetear. Y nunca olvidó sus raíces.

La futbolista fue creciendo y con el paso de los años se convirtió en una pieza importante de la Selección Argentina. Rosario Central, San Lorenzo de Almagro, Santiago Morning (Chile), Boca y desde hace tres temporadas UAI Urquiza marcan su trayectoria en clubes. Seis veces salió campeona con Boca, camiseta que vistió en más de 100 partidos oficiales, y dio tres vueltas olímpicas con UAI Urquiza.

Mientras aguarda los partidos repechaje que la Selección jugará ante un representante de la Concacaf -a ida y vuelta, en la primera quincena de noviembre- buscando un lugar en el Mundial Francia 2019, Potassa tendrá un homenaje en Cañada Rosquín. Los artistas Santiago González y Juan Manuel Vergara, con un grupo de colaboradores, están pintando un mural callejero, que será inaugurado este domingo, con imágenes de la ciudadana ilustre.

Será el segundo mural en reconocimiento a un personaje nacido en el pueblo santafesino. León Gieco, el popular y admirado cantante, el habitante más famoso de Cañada Rosquín, tiene su imagen pintada en otro paredón.

«Para mi es un orgullo grande -le cuenta Potassa a Clarín-, una satisfacción. La idea surgió de un grupo de gente de Cañada Rosquín que siempre trabajan y hacen cosas por el pueblo. Cuando me lo contaron me puse contenta, pero no imaginé que iba ser de tanta magnitud».

Potassa asegura que «Cañada Rosquín es mi lugar de nacimiento, ahí tengo a mi familia. Extraño mucho. Cada vez que puedo me hago una escapada, si tengo un fin de semana libre voy para allá».

La goleadora de 29 años, que por las mañanas trabaja como recepcionista en la UAI y por la tarde entrena con el equipo, tiene un objetivo en la mira: clasificar al Mundial a disputarse en Francia el año próximo. «Como mis compañeras estoy ansiosa y con lindas expectativas. Ojalá lleguen pronto esos partidos. Necesitamos el apoyo de la gente, sueño con un estadio lleno para el partido de ida, que jugaremos de locales», dice.

«Pienso que jugar en Argentina primero puede ser una ventaja. A lo mejor en los primeros minutos podemos sentir el nerviosismo lógico, pero con la gente a favor nos vamos a ir soltando y ese aliento nos dará un buen impulso», admite.

Fuente: Clarín