Los primeros 25 minutos de juego fueron parejos. Como toda final, el encuentro era un parido de ajedrez. Atlético San Jorge, obligado a buscar el gol para igualar la historia, trataba de meter a la Academia en su arco. Moresco desperdició una situación. Insólita a falta de 15’ que hubiese significado dejar la serie igualada.
Al local le costaba crear situaciones en el arco de Correa. Cabral y Hofstetter, algo contenidos por las bandas, no inquietaban los sectores laterales del Uruguayo. Los primeros 45’ se fueron consumiendo de a poco con un resultado que le iba quedando mejor a los de Caloni.
La primera mitad de la parte complementaria fue similar a los primeros 45’. Ninguno se daba ni el más mínimo detalle de ventaja y si bien el Uruguayo apretaba más por obligación, German Lemos no pasaba sobresaltos en su arco.
De a poco la Academia se fue aferrando al cero y Atlético San Jorge comenzó a quemar las naves. Cuando el partido se moría y se jugaba el tiempo de descuento, Caballero le robó la pelota a Correa en mitad de la cancha y corrió más de 30 metros para entrar con la redonda adentro del arco y desatar el delirio de toda su parcialidad.
El equipo de Caloni gritó campeón y cortó el maleficio de 13 años sin coronarse en la liga San Martín.




