En el estadio 29 de mayo, Atlético Sastre y Alma Juniors de Esperanza se citaban con una mochila pesada sobre los hombros: la necesidad imperiosa de quebrar rachas negativas. Sin embargo, en la cancha solo hubo un equipo que supo transformar esa presión en energía. El conjunto de Diego Ferrari despejó cualquier rastro de duda y, con una actuación colectiva de alto vuelo, barrió a su rival con un contundente 85 a 48.
El arranque del juego mostró el respeto mutuo entre dos planteles que se sabían necesitados. Durante los primeros cinco minutos, el marcador de 10-9 reflejaba una paridad que presagiaba un duelo de dientes apretados. Pero la historia empezó a cambiar cuando la rotación titular de la Academia encontró fluidez.
La gran noticia de la noche fue el regreso de Fernando Funes. El escolta, que volvía tras una fractura nasal, no tardó en demostrar su jerarquía. En el cierre del primer cuarto, y con la autoridad de los que saben, clavó un triple sobre la chicharra que sentenció el 18-11 y encendió al público local.
Si el primer cuarto fue el aviso, el segundo fue el golpe de gracia. Sastre ajustó las clavijas en defensa, anulando por completo el circuito ofensivo de Alma Juniors. Los referentes de la visita, Bravo y Correnti, se vieron atrapados en una telaraña defensiva que les impidió jugar con comodidad.
En el otro costado, Tomás Paschetto se cargó el equipo al hombro. Con un parcial personal de 11 puntos en este tramo, lideró una transición rápida y efectiva. Al descanso largo, la brecha ya era una grieta difícil de reparar: 41-23.
Al regreso, el goleo mermó. Fue un tercer capítulo desprolijo (14-11), marcado por la baja efectividad de ambos. Sin embargo, lejos de entrar en el bache de su rival, Sastre mantuvo la concentración. La diferencia se estiró a 22 puntos (55-34), permitiendo que el equipo manejara los tiempos con una serenidad que no había tenido en las seis fechas anteriores.
El último cuarto no fue más que un monólogo albiceleste. Con un Alma Juniors ya entregado, Atlético Sastre jugó su mejor parcial (30-14) para sacar la máxima del partido. Luciano Melastro, fue el máximo artillero con 21 unidades. A su lado, Tomás Aimaretti redondeó una gran actuación con 18 puntos y 7 rebotes, dominando ambos tableros.
Con el sonido de la chicharra final, el 85-48 no solo marcó dos puntos en la tabla, sino un desahogo absoluto. Atlético Sastre cortó una racha de seis derrotas al hilo y demostró que, con el plantel completo y el regreso de sus referentes, está para pelear en la Zona B de la Conferencia Centro.
Ahora, con el ánimo renovado, la Academia deberá revalidar este presente como visitante ante Atlético Tostado el próximo 7 de mayo. Por su parte, Alma Juniors, que acumula cuatro caídas consecutivas, tendrá la difícil tarea de visitar al líder Sanjustino.




