Atlético San Jorge, dueño de la ciudad

El Uruguayo se quedó con el primer clásico del año. Con goles de Roggero y Novero se impuso dos a cero en el “Ricardo Groendijk” ante La Emilia. Los de Labaroni son líderes del Apertura.

Disputado, leal, pero con distintas tácticas en el pizarrón. Así se jugó un nuevo clásico en cancha de La Emilia, que tuvo un colorido especial en la fría noche del miércoles. Fue dos a cero el triunfo para la visita con goles de Roggero y Novero. Atlético San Jorge llegó a los siete puntos y mira a todos desde arriba en el Apertura. El Canario, por su parte, cosechó su segunda caída en fila.

El desarrollo del partido fue entretenido y de rápido paso por el medio campo. Ambos técnicos lo planificaron con pensamientos diferentes. La Emilia tratando de recuperar rápido la pelota en el medio y saliendo con los aportes de Navarro y Benítez por los costados, o utilizando el buen pie de Picca por el carril central para buscar a un solo referente de punta: Sebastian Monesterolo.

Fue así que el “Peca” tuvo dos oportunidades de sacar sendos remates pisando el área por derecha e izquierda, que fueron bien resueltos por Santino Garella.

Atlético San Jorge, por su parte, lo hizo con mayor tenencia de pelota e intentando perforar las dos líneas de defensores y volantes propuestas por Bracco. En este contexto, el Uru tuvo una clara donde Mosqueira falló tirando por sobre el travesaño la pelota después de recibir el balón de Novero.

El partido se quebró a los 30´. Apareció Nicolás Roggero encarando por el medio y desde 30 metros sacó un zapatazo que fue al centro del arco. La respuesta del arquero Canario fue floja y cuando parecía que la pelota era controlada, se le terminó escabullendo entre las manos para dejar arriba en el marcador al equipo de Labaroni.

En el segundo tiempo La Emilia no tuvo otra más que ir en busca el empate. Aparecieron espacios y los volantes creativos del conjunto visitante manejaron mejor los tiempos, aunque en la última puntada no estuvieron finos en la definición.

La polémica se dio promediando el período cuando el árbitro del encuentro, Enzo Silvestre, le anuló el empate al Canario a instancias del primer asistente tras inhabilitar la posición de Monesterolo, que ya había hecho explotar a toda su parcialidad.

Ya nada fue igual desde ese momento. Las protestas eran constantes y el partido perdió brillo. A pesar de esto, mientras Bracco se la jugaba con cambios netamente ofensivos, el tiempo pasaba y La Emilia solo inquietaba con un par de pelotas paradas que no tuvieron destino de red.

Sobre el final y ya en tiempo adicional, uno de los mejores de la cancha, Rodrigo Mosqueira, contraatacó por el medio y habilitó a Gastón Novero que, ingresando por derecha, sentenció la historia con el dos a cero definitivo.

Fue un clásico que tuvo todos los condimentos que generan este tipo de encuentros y donde más allá del resultado, ninguna de las parcialidades podrán discutirle a sus jugadores la entrega en los noventa minutos que se jugaron en el Ricardo Grondijk.

Fuente: San Jorge Virtual