Atados al dólar, cerveceros artesanales cranean estrategias para que no baje la espuma

Atados al dólar, cerveceros artesanales cranean estrategias para que no baje la espuma

El valor de las materias primas, importadas y nacionales, fluctúa con el precio de la divisa norteamericana. Desde el sector consideran que el momento no es el adecuado para trasladar los costos al consumidor. Además, aseguran que la rentabilidad se desplomó a la mitad y el consumo viene en caída libre.

La disparada del dólar le pega fuerte a la economía nacional y las industrias lo sienten. La incertidumbre se apoderó del clima social y las pymes intentan encontrar una luz para que la recesión no sea terminal. El crecimiento sostenido que mantenía la actividad de la cerveza artesanal durante 18 años – 26% de acuerdo a las estadísticas de la Cámara de Cerveceros Artesanales de Argentina – quedó afectado y entró en caída libre. Es que los insumos se encuentran atados a la divisa norteamericana y el momento no es el propicio para trasladar los precios al consumidor. “En pocas semanas perdimos la mitad de las utilidades que teníamos”, contó Sergio Balbi, titular de Melkiades, cervecería ubicada en la localidad de Sastre. Y en la misma línea, desde Dimenna, fábrica de la localidad de San Jorge, dejaron en claro un aumento de costos que llega al 40%. “No podemos trasladar todas las subas al consumidor, con lo cual ya aceptamos una pérdida de rentabilidad importante”, destacó uno de los titulares, Nicolás Negro.

“En estos días estamos transitando con gran amargura la incertidumbre desatada en nuestra economía, situación que se ha agravado desde el comienzo del año y ha generado temor en toda la industria cervecera y también ha guiado a la toma de malas decisiones en detrimento de nuestro sector. No es el momento de querer tomar medidas desesperadas que perjudicarán directamente a las industrias, quienes son el mecanismo por el cual se sostienen todos los actores que la rodean. Hoy las industrias están soportando y no trasladando los aumentos con la velocidad que la economía argentina impone: entendemos muy bien nuestra estructura de costos y sabemos quiénes son los factores claves que pueden perjudicar directamente a la actividad. Pero creemos y sabemos que nuestro mercado meta no podrá resistir el traslado brutal que se está proponiendo, por tal motivo realizamos acciones hacia adentro que nos están llevado al límite de mantener nuestros empleados y muchos han tomado la decisión de cerrar sus puertas, aún después de muchos años de recorrer juntos este camino. Incluso proveedores importantes han cerrado sus puertas”, apuntaron desde la Cámara de Cerveceros Artesanales de Argentina mediante un comunicado emitido alertando al sector.

El momento financiero, indefectiblemente, afecta la actividad económica nacional. Particularmente, la cerveza es uno de los rubros que posee prácticamente la totalidad de su matriz productiva dolarizada. Es que los insumos son comodities y están atados a la moneda norteamericana. La maquinaria, confeccionada de acero inoxidable, corre por el mismo carril. Y como si fuera poco, a ese combo letal hay que adicionarle un incremento en el combustible, el gas y la luz. “Nuestros costos están encadenados al momento económico”, indicó con preocupación Balbi.

En Dimenna la ecuación que hacen no difiere. De acuerdo a los números que arrojaron las últimas listas, el incremento oscila entre un 30% y 40% de las materias primas, indirectamente de su origen. “Los proveedores comenzaron a especular con el cambio e incluso algunos brindan precios sólo en dólares. No disminuimos la producción dado que tenemos más demanda que oferta, pero estábamos pensando en duplicar la producción en el corto plazo y lo vemos cada vez más lejos debido a la baja de rentabilidad que nos produjeron los aumentos y al incremento de precios de equipos”, indicaron.

A pesar del gran salto que pegó el dólar a lo largo de las últimas semanas, en Melkiades analizan el panorama y, minuciosamente, consideran inoportuno transferir los costos al producto. Es que las cuentas son simples: el consumo está en retirada y el bolsillo aprieta. Por eso apuntan a mantener la clientela para pasar la tormenta. “Al tener menos poder adquisitivo, la sociedad tiene menos dinero para comprar. Entonces si aumentamos el precio del mercado el golpe es más fuerte”, destacaron.

Con los costos de los insumos bailando al ritmo de la moneda norteamericana, pero considerando la delicada situación económica que atraviesa el país, Negro aclaró que no existe forma de evitar un aumento en el precio final del producto. Sin embargo, parte de las subas las terminaron absorbiendo como empresa apuntando a que la merma en el consumo no sea fuerte. “Debemos aumentar la cerveza, sino sería imposible seguir. Más allá de eso, no podemos trasladar el total al precio final del producto por el impacto económico que produce sobre el consumidor, con lo que ya hemos aceptado una pérdida de rentabilidad importante”.

El plan que cranea el titular de la cervecería sastrense ya está en las gateras. El objetivo central de Balbi es incrementar la producción sosteniendo el precio del producto – a pesar de estar retrasado – entendiendo que la realidad del bolsillo del consumidor no es el más adecuado para afrontar una suba. “La idea es atacar el mercado de cercanía para mover lo menos posible la mercadería y evitar un aumento de costos por cuestiones de logística”.

En Dimenna, el camino es tomar va por otra arista. La cervecera sanjorgense apunta a mantener o mejorar la calidad del producto para que el mercado no caiga ni se vea disminuido. “Creo que el consumidor esta cada vez más exigente respecto a lo que toma”, destacaron.

Y ante la situación económica vigente, el emprendedor de la cabecera del departamento San Martín tiene en su cabeza rescatar los clientes actuales para evitar que su cartera se vea disminuida. Las cuentas son difíciles a la hora de sacar la calculadora. Sin embargo, en Melkiades entienden que esa es la única forma de mantener el equilibrio en la fina cuerda económica que camina el país. “Históricamente el barril estuvo siempre a 110 dólares con rentabilidad incluida, hablamos de algo más de $4.000. Hoy estamos hablando de un barril que está en 65 dólares, por ende en unas semanas perdimos la mitad de la rentabilidad. En estos momentos tenemos el doble de costos y nuestra rentabilidad está en un 50% menos”.

En tanto, de acuerdo a los números que detallaron desde la cervecería local, actualmente un barril vacío tiene un valor de 210 dólares más flete. En consecuencia, el costo llega casi a los $9.000 el envase. “Estamos ante un imposibilidad para adquirirlos. Para graficar el panorama, con una cocción de 1000 litros de cerveza necesitamos 40 barriles. Son 20 a la hora de preparar la primera tanda y el resto para el retorno”.

Desde la Cámara Rosarina de Artesanos Cerveceros (CRAC) encendieron también alarmas y manifestaron preocupación por el momento que atraviesan. De acuerdo a los números que dieron a conocer, las maltas se incrementaron un 40% en comparación con el mes pasado. Las importadas, atadas al dólar, y las nacionales, manejadas por las grandes exportadoras que cotizan de acuerdo a la divisa estadounidense, fueron por el mismo camino ascendente. Y al igual que explicaron los emprendedores del departamento San Martín, la corrida de los costos también se reflejó en las levaduras, los lúpulos y en el acero, el principal elemento de las cerveceras.

Para cerrar, Balbi deslizó que la fábrica cuenta actualmente con un stock de producción que le otorga algo de oxígeno a su mercado. Pero la mayor dificultad se presenta al momento de continuar con la fabricación ante la imposibilidad existente para conseguir materias primas. “Hoy retienen los insumos porque no saben a cuanto venderlos. Todos especulan. Nosotros no tenemos los productos básicos en depósito. A diferencia de ocasiones anteriores, vamos adquiriendo a medida que necesitamos, como podemos, semana a semana y no en cantidad. Eso también eleva el costo de producción. Momentáneamente trabajamos de esa forma”, concluyó.

Por su parte, desde Dimenna aseguraron que actualmente cuentan con stock de materias primas para no frenar la producción durante un mes. “Recién ahora se comenzaron a abrir las ventas de insumos nuevamente, aunque los proveedores especulan permanentemente con el tipo de cambio”, deslizó Negro.

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