Las primeras temperaturas altas prenden alarmas con la posible aparición de alacranes en viviendas. De acuerdo a estadísticas, las picaduras de estos insectos encuentran sus niveles más altos entre los meses de septiembre y abril, siendo en enero el pico máximo. Por eso, desde diferentes entidades aseguran que la población debe aceptar una “convivencia” con ellos por compartir el mismo hábitat. Sin embargo, y a los efectos de combatir su presencia, todos aconsejan erradicarlos mediante la limpieza y fumigación de ámbitos donde puedan encontrar su ecosistema. A pesar de todo, desde el Samco local piden no alarmar a vecinos ya que en la región “no existe esta clase de bichos con veneno letal”.
L0s alacranes asustan a más de uno. Llegada esta época del año, las luces rojas comienzan a tomar color por la presencia de esta clase de insectos. “En nuestra zona tienen un veneno que produce una reacción a nivel de los tejidos que puede reaccionar en los nervios periféricos. Igualmente no es potente como el de bichos de otras regiones donde la toxina en bajas concentraciones puede ser letal”, le dijo Daniel García, director del Samco Sastre, a El Primer Mate de la Mañana – programa que se emite por Radio Cronos de lunes a viernes de 7 a 9 –.
En tanto, descartó que se desarrollen cuadros complicados en la salud en personas adultas y jóvenes con una edad avanzada. “A quienes llegan con picaduras de alacranes al hospital solemos colocarle un corticoide y una crema local para frenar la reacción, pero no pasa a mayores. La toxina no produce más que una inflamación localizada”.
Sin embargo, García marcó un asterisco en los recién nacidos. De acuerdo a lo que señaló, el riesgo toma relevancia cuando un bebé es atacado por estos insectos. “El problema es mayor porque si sacamos la relación de veneno inoculado por kilo de peso, el niño corre riesgo”, indicó.
En los últimos años la provincia de Santa Fe implementó una red de distribución de sueros en efectores públicos que permiten su aplicación en la primera hora de detección de la picadura. “Eso nos permite colocar suero anti alacrán, que a veces tenemos y otras. Pero de todas formas podemos derivar a los bebés a instituciones donde tienen estas disoluciones. El temor porque nos pique un alacrán en nuestra región y corra riesgo nuestra vida hay que eliminarlo. Aunque sí hay que tener mucha precaución con los más pequeños”, precisó García.
Cómo combatirlos
Los alacranes son capaces de sobrevivir durante un largo período de tiempo con escasa comida. El principal alimento es la cucaracha y otros insectos, por eso las recomendaciones siempre se perfilan a la implementación de fumigaciones.
El cuidado primordial es la limpieza periódica de lugares donde se esconden estos bichos como, por ejemplo, zonas de escombros, con arena o restos de leña, desagües y resumideros. “El alacrán tiene un hábito nocturno. Por lo tanto durante el día casi ni se ven y empiezan a circular de noche”, explicaron desde el centro de salud local.




