El rojiblanco cayó en la última jugada del partido ante General en San Martín de las Escobas. Los de Rosso tenían un gran punto en el bolsillo, pero Alan Sánchez a los 47 del segundo tiempo le dio el triunfo al equipo del «Nacho» Meinero. El Tate, ahora, se enfoca en una nueva final que se le viene por delante. El próximo fin de semana recibirá a su homónimo de Los Cardos en el Bosque.
Unión, que llegaba con el envión de haber logrado su primera victoria el último fin de semana, sabía en la previa que debía llevarse algo del Ítalo Alberto para darle más valor a aquel triunfo. Y así se plantó. Con la firmeza y solidez defensiva que lo caracteriza, los de Rosso daban batalla en la mitad de la cancha buscando llevar el partido lo más lejos de su arco.
Por su parte, el local carecía de ideas para generar juego. Hernán Díaz, el creativo de General, no lograba entrar en sintonía y los de Meinero no encontraban las vías para inquietar a Rébola. En un primer tiempo sin ocasiones de peligro, equilibrado pero de flojo andaje, se fueron al descanso empatados en cero.
La parte complementaria no mutó demasiado. El primer cuarto de hora mostró la misma tónica de juego que los 45 iniciales. Con poco juego, sin ocasiones de peligro en los arcos de Banchio y Rébola, el partido por momento se tornaba chato y aburrido.
Con un punto que le caía mejor al Tate que a General, el local iba con lo que tenía en busca del triunfo. Cuando el partido se moría y Unión se abrazaba al punto, Alan Sánchez – que había saltado desde el banco de suplentes – le terminó dando el triunfo al equipo del «Nacho» Meinero a los 47 minutos de partido.
Con esta derrota, el rojiblanco quedó fuera de la zona de clasificación a los octavos. El próximo fin de semana, los de Rosso tendrán una nueva final. En el Bosque recibirán a Unión de Los Cardos en un duelo directo por meterse en los playoff.




