La cosecha de maíz tiene todo para ser récord

Para la Bolsa de Comercio de Rosario, se podrían alcanzar las 59 millones de toneladas de maíz, un 64% más que el año pasado. Cuáles son los rindes que se están proyectando para cada zona.

Si El Niño sigue presente con la intensidad con la que se ha presentado en la campaña 2023/24, aportando lluvias en grandes caudales y de manera extendida geográficamente, la cosecha de maíz podría marcar un récord.

Así lo prevé la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que en las últimas horas actualizó su pronóstico productivo para el cereal, elevándolo a 59 millones de toneladas, tres millones más que en diciembre y 64% por encima del año pasado, cuando apenas se superaron las 35 millones de toneladas.

“Esta producción sería un hito en la medida que superaría por 7,5 millones de toneladas a las marcas más altas registradas, las de las campañas 2018/19 y 2019/20 (ambas con 51,5 millones)”, resumió la entidad rosarina.

LOS RINDES DEL MAÍZ VIENEN RECARGADOS

Según el informe elaborado por el jefe de la GEA, Christian Russo, en las cinco principales provincias productoras del cereal (Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y La Pampa), el rinde promedio se ubicaría un 114% por encima de la campaña pasada.

Así, el rinde promedio nacional se posicionaría en 79,6 quintales por hectárea, superando incluso por 5,4 quintales la media de los últimos cinco años.

El aumento en la proyección productiva, en tanto, también tiene que ver con que la GEA detectó 110.000 hectáreas sembradas más que las que originalmente había proyectado.

Si bien, de todos modos, la superficie implantada sería 3% inferior a la de la campaña pasada, con un total de 7,4 millones de hectáreas, el ambiente de alta productividad previsto producto de las buenas lluvias y temperaturas no tan extremas, es lo que llevaría al récord.

LOS RINDES DEL MAÍZ, PROVINCIA POR PROVINCIA

En este marco, el informe de la GEA también realizó una comparación entre los rindes de la pésima cosecha del año pasado con los que se proyectan ahora.

Por ejemplo, para Santa Fe se espera un rinde 243% mayor al del año pasado, cuando la media provincial fue de magros 29,2 quintales por hectárea, mientras que para la 2023/24 se está estimando 100,3 quintales. De esta manera, esta provincia volvería a subir al primer lugar en el podio de rindes maiceros.

En Entre Ríos sucede algo parecido: el rinde esta vez sería un 200% superior al 2022/23, ya que la media se estima en 60 qq/ha frente a los 20 qq/ha del ciclo pasado.

En Buenos Aires, el promedio provincial superaría al del año pasado (53,9 qq/ha) por un 53%, con 82,6 qq/ha.

En Córdoba, el gran bastión del maíz, los rindes serían un 60% superior a los del ciclo pasado (56,5 qq/ha) con 90,3 qq/ha.

LA SOJA, TAMBIÉN

En paralelo, la GEA también elevó en dos millones de toneladas su perspectiva de cosecha de soja, desde las 50 millones de toneladas del ciclo pasado, a 52 millones.

Russo consideró que el cambio de tendencia ha sido realmente sorpresivo y abrupto, porque las grandes lluvias dieron vuelta el mapa: hace un mes, incluso dudaba de que se pudieran llegar a las 50 millones de toneladas, debido a la falta de agua que sufrían zonas productivas importantes como La Pampa, gran parte de Córdoba, Santiago del Estero, Chaco y el oeste y sudoeste de Buenos Aires.

“El cambio comenzó en noviembre, pero en diciembre y en lo que va de enero, el agua comenzó a llegar al oeste de la región pampeana. En muy poco tiempo se consolidó una mejora notable. Pocos días antes del 18 de diciembre, aún se observaban reservas en rojo (la escala más baja de contenido de agua útil para el primer metro del suelo con una pradera permanente); zona que también incluía parte de la región núcleo. Sin dudas, todo se fue sucediendo muy rápidamente”, reflejó el jefe de la GEA.

Como ejemplo, citó que en Chaco aún faltan lluvias, pero el cambio ha sido notorio, como en gran parte del oeste a lo largo de Argentina.

“Las encuestas señalan que la soja de primera está en condiciones buenas a excelentes y que, de seguir así, se apunta a lograr altos potenciales de rinde. La soja de segunda tiene algunos problemas, ya que ha quedado implantada fuera de las fechas óptimas, pero aún tiene tiempo para recuperarse”, cerró Russo.

Fuente: Infocampo