Sonemos en cuarentena: Poncharelo adelantó su nuevo disco

El músico sastrense quedó en la antesala del lanzamiento del álbum. El aislamiento lo obligó a suspender giras y postergar la presentación del flamante material. Gerardo Starna pisó estudios de elite como Circo Beat - hoy Ramaphonic - y hasta grabó en el mítico IÓN. Amante del tango desde la cuna, repasa sus inicios, recuerdas sus profesores de la infancia y proyecta nuevos desafíos. Este domingo, desde las 20, inicia un ciclo de shows en vivo en Radio Cronos FM 107.1 denominado Cancionero, sesiones de música en vivo.

Posiblemente sea de esas personas que se las identifica más rápidamente por su apodo que por su nombre. Conocido como “Poncharelo”, Gerardo Starna juega también con eso. Y hasta lo usa como marca para lanzar sus proyectos. Luchador de la música y apasionado del tango desde la cuna, al artista sastrense la pandemia lo dejó en sala de espera con el lanzamiento de su nuevo álbum. Con material en mano y giras confirmadas por el sur de Buenos Aires, más algunas fechas por la región, las ansias fueron más fuerte y adelantó parte de su flamante disco en Maldito Despertador – programa que se emite de lunes a viernes de 9 a 12 por Radio Cronos FM 107.1 -. «Somos una banda federal. Hay dos chicos de Córdoba, yo de Santa Fe. Pegamos onda y ahí comenzó todo», recordó sobre sus inicios. Pisó estudios de grabación de primera para darle forma a sus obras. Circo Beat – hoy Ramaphonic – y hasta el mítico IÓN forman parte del catálogo. En un mano a mano, repasa sus inicios, los maestros de la infancia, la vida en cuarentena, sus gustos musicales y los desafíos que tiene por delante. Este domingo, desde las 20, inicia un ciclo de shows en vivo en Radio Cronos FM 107.1 denominado Cancionero, sesiones de música en vivo.

Este año estaba programado el lanzamiento, algo que finalmente debió ser suspendido por la pandemia.

Esto nos agarró a todos adentro y sin perspectiva de futuro. No sabemos como va a continuar. El nuevo material lo grabamos en 2019 en los estudios de Circo Beat, en Buenos Aires. Este año iba a ser el fuerte. Teníamos una gira por el sur de Buenos Aires y unos shows en San Jorge, todo confirmado a fines de abril. Pero se terminó suspendiendo todo.

Y ahora a esperar…

Estamos todos en la misma. Algunos decidieron usar las plataformas virtuales, pero se complica. Es algo nuevo que no estamos acostumbrados a utilizar.

¿Desde cuándo sos conocido como Poncharelo?

Desde chico. Nosotros corríamos en bici en el Club Atlético Unión. Nada que ver a Erik Estrada (risas). Quedó de ahí. Después lo use artísticamente. En 2004 mi manager me preguntó cómo lanzábamos las cosas. Y rápidamente le dije Poncharelo, con lo cual salió bajo ese nombre. Es más, en Buenos Aires si preguntás por Gerardo Starna nadie va a saber de quien estás hablando.

¿Qué número de disco es en tu carrera?

Es el quinto. Tengo uno que se hizo con otra formación, algo más acústico, pero que todavía se está terminado. Es un proyecto que hice con músicos invitados, que viajan y grabamos cuando podemos. Después seguí con este proyecto actual que lanzamos y el otro quedó ahí, en espera. Este año tenía pensado terminarlo.

¿Este material ya fue presentado?

A principios de año tocamos algo en Buenos Aires. Y la idea era comenzar a girar en abril para darle difusión. En 2019, una banda que hizo un Niceto Vega, nos invitó a compartir la fecha. Y algo estuvimos haciendo. Pero de manera oficial no hubo un lanzamiento.

¿Qué haces en medio de esta pandemia?

Me agarró en Sastre. Venía componiendo. Estaba sin hacer nada. Hay veces que paso semanas sin hacer nada. Ahora comencé a tomar clases virtuales de guitarra, armonía, con un chico de Córdoba.

Tuviste la oportunidad de grabar en estudios de primera.

Si. Circo Beat era de Fito Páez, después se lo vendió a una empresa que le pusieron la marca Ramaphonic. Pasan bandas de primera. Y Estudios IÓN es donde se hace Encuentro en el Estudio. Ahí grabé el disco anterior. Iba a ser una formación acústica, entonces elegimos ese lugar porque para ese tipo de disco es mágico.

Ramaphonic es arrasador para lo rockero y lo pop, tiene mucha tecnología. A mi gustó, este estudio tiene una sala muy grande y se puede grabar en vivo, te escuchas muy bien y sale un audio perfecto. Es una posibilidad que no todos te dan.

Cómo se las arreglan con los ensayos. Decías que son una banda federal.

Apostamos al profesionalismo de cada músico. Es así. Se ensaya muy poco y de manera intensa. Por eso elegimos grabar grupos de 5 o 7 canciones para poder tocarlas. Tocar con buenos músicos te da esa posibilidad, de no ensayar todo el tiempo. El batero, por ejemplo, es el pibe que toca con Javier Malossetti. Y el estudio también nos da esa posibilidad, que al momento de ir a tocar podemos cambiar cosas sobre la marcha. Para el vivo ensayamos más, el vivo es diferente. Esta el juego con la gente.

Quiénes son tus referentes en la música.

Tengo un montón. Pero Atahualpa Yupanqui está arriba de todos. Es un poeta y un músico que generó en Argentina un estilo de pensamiento y letra. Y después Spinetta, Charly, Fito. Como tangueros a Goyeneche, Piazzolla. Escucho muchos estilos. De afuera The Beatles, Miles David. En lo tropical La Mona, Los Palmeras. Son referentes que tiene su escuela y nadie los va a discutir.

Sos de los que pasan semanas escuchando un estilo y engancharte o vas alternando?

Vengo de una familia tanguera. Ahora estoy escuchando mucho al Cuarteto Cedrón, que es del Tata Cedrón. Lo recomiendo mucho porque no se escucha tanto y han escrito con Cortazar, por ejemplo. Hace algunas semanas estaba a full con Miles David. Voy navegando por los estilos.

¿Sólo la guitarra es lo tuyo o te le animaste a otros instrumentos?

Me anime a tocar el bajo y el trombón. Guitarra toco de chico. Cuando armaba alguna banda era el cantante. Ahora, en estos últimos 10 años , hago voz y guitarra. Ahora quería comenzar a aprender piano, pero hay que tener ganas, tiempo y pasión. Y a veces uno no tiene nada de esas tres cosas.

¿Desde cuándo con la música?

Comencé a los 6 años aprendiendo a tocar el piano de «Pirita» Vaccari. Ahí tome mis primeras clases. Después tuve una incursión en el básquet hasta que a los 12 retomé con la música yendo del “Tuli” Funes a aprender guitarra.

¿La primera banda a que edad?

No me acuerdo cuántos años tenía, pero fue en Sastre con Ema Estrada y Fede Cáneva. Hemos tocado en Gaviota y no tenía nombre. Después ya comencé a los 19 con un grupo en Santa Fe que se llamaba Elementos Nobles. Ahí tocábamos en bares de la ciudad.

¿Al bandoneón no te animaste nunca?

No. Tengo un amigo que tiene dos en su casa. Una vez me quisieron regalar uno. Pero es bravísimo. Tiene una disposición de teclas de ambos lados, tiene muchas individualidades. Si uno se pone a estudiarlo lo va a sacar, no es imposible. Pero no es como el resto. Es un hermoso instrumento, una vez un amigo intentó darme una clase pero no entendí nada.

¿Cuál es el mejor tango que escuchaste?

Hay muchos. A mí me identifica Naranjo en Flor, quizás por la infancia. Como género tiene una biblioteca enorme.

¿Es prematuro pensar en un próximo proyecto o ya lo tenes en mente?

La idea es darle un poco de ruedo a este disco. Estoy preparando canciones para grabar el año que viene. Las canciones están y en 2021 nos meteremos al estudio a grabar, algo que a los músicos les gusta mucho. Esperemos que esto pase pronto y todos podamos volver a hacer lo que nos gusta.