Los últimos allanamientos en diferentes lugares del territorio santafesino dejaron su huella en Sastre. Es que con los 7 detenidos en nuestra localidad, la Alcaidía quedó saturada. A pesar que la situación es algo inédita, desde la Unidad Regional XVIII aguardan que la Provincia reubique parte de los detenidos. Remodelaciones de las celdas, la convivencia de los internos y las nomas para mantener la armonía de un lugar que puede transformarse en un punto de ebullición en cualquier momento. “Las instalaciones están excedidas en algunos cupos”, remarcó el Jefe de la Unidad Regional XVIII, Ovidio Vázquez, en contacto con bumerangnews.com.
En total son 20. En su mayoría están detenidos por delitos federales. Muchos de ellos infringieron la Ley de Estupefacientes Nº 23.737, pero la Alcaidía también aloja a una persona acusada de homicidio y a dos por abuso.
El sol de la mañana le pega de lleno a esa gran jaula que incluye en su interior las 4 celdas masculinas que están con su capacidad al límite – tienen una dimensión de 9 metros cuadrados cada una para alojar, como máximo, a cuatro personas –. Habitaciones compartidas con baños privados y un ambiente común para todos – estilo patio – que incluye un gran tablón y hace las veces de comedor, lugar de esparcimiento y sector donde más de uno realiza algún tipo de actividad recreativa. “El lugar de distracción donde se juntan todos tiene la finalidad de despejar psicológicamente del encierro al detenido”, explicó el subjefe de la misma Unidad, Ricardo Motta.
En la Alcaidía también existe una celda femenina de similares características a las demás – hoy hay una reclusa –, pero se encuentra apartada para que mujeres y hombres no tengan ningún tipo de contacto.
Una especie de visita guiada de bumerangnews.com por toda la Unidad Regional XVIII dejó entrever en carne propia la realidad de los reclusos. “Este es un lugar transitorio por un lapso de tiempo que dura el proceso del detenido”, aclaró Vázquez y detalló, además, que la situación actual es atípica por los procedimientos que se hicieron últimamente, aunque por lo general la población no es tan alta. “La Provincia está tratando de conseguir esos cupos que tenemos de más”.
Corromper las reglas de convivencia acarrearía consecuencias poco deseadas para quienes están tras las rejas. Por eso, el llamado de atención a la conducta de los detenidos no es frecuente y los roces que puedan desatar algún tipo de gresca interna son aislados. “Después de las 22.30 no se permite que haya nadie en el espacio común. Son los llamados horarios de reclusión. Es para evitar problemas. Muy pocas veces hay inconvenientes. Cuando se dan, es porque el recluso es conflictivo. Quienes están acá saben que se encuentran en un lugar tranquilo, pero ante cualquier problema se los deriva y pueden caer en Coronda”, deslizaron.
Desde la Unidad Regional destacaron las remodelaciones realizadas últimamente para mejorar las condiciones de los detenidos. Motta explicó que se llevaron adelante varias obras para disponer de un lugar que se adecue a las normas que exigen los centros de detención.
Por último, desde la Unidad Regional XVIII dejaron de manifiesto que la gran mayoría de los traslados son directamente a Coronda y se busca concentrar a personas detenidas en la Alcaidía local para evitar restarle capacidad operativa a la Policía. “Si las Comisarías se dedican a cuidar detenidos no pueden realizar su trabajo. Por eso se intenta juntar a los reclusos en un mismo lugar donde existe personal dedicado, exclusivamente, a la custodia. Esa es potestad del Servicio Penitenciario, no de la Policía”, concluyó Motta.




