Las Petacas comenzó a materializar un sueño que nació en las aulas: la construcción de su propio observatorio astronómico. El proyecto, que surgió de la iniciativa de la Escuela de Enseñanza Secundaria Orientada N° 337 Brigadier Estanislao López, promete convertir a este pequeño pueblo de poco menos de dos mil habitantes en un referente regional para la ciencia y la educación. «Siepre supimos que en la localidad hay baja contaminación lumínca. Tiempo atrás habíamos hecho un observatorio movil para ver un eclipse solar, y eso despertó mucho interés. Entonces, de alguna forma, fue el disparador de todo», recordó la docente a cargo del proyecto, Mariana Echarri, en diálogo con este medio.
El corazón de este nuevo centro científico será un domo geodésico de 7 metros de diámetro y 4 metros de altura. La estructura, elegida por su eficiencia y diseño innovador, inició el proceso de instalación en el monte de eucaliptus ubicado en el acceso a la localidad.
Y el lugar no es casual: Las Petacas cuenta con una muy baja contaminación lumínica, lo que ofrece cielos limpios y condiciones privilegiadas para la observación de cuerpos celestes. «La consutrcción comenzó hace un mes. Se hizo la base. Ahora estamos con la estructura, que es una especie de iglú. Nos reunimos todos los días para pasarle impermeable a más de 1.700 maderas que forman el domo. Esta semana comenzaremos con el armado final», explicó Echarri y adelantó: «Calculamos que estará terminado para fines de enero».
Una vez que finalice toda la construcción, será el momento de iniciar el período de orden interno con la colocación de todo el equipamiento existente. «Vamos a hacer charlas, proyecciones en realidad virtual con un sistema que se geolocaliza automáticamente, capta el cielo real y lo replica en una pantalla para que lo puedan ver varias personas a la vez. Y además haremos observaciones con un telescopio electrónico».
El proyecto es liderado por la docente Mariana Echarri, quien junto a un grupo de alumnos trabajó en 2025 para darle forma a la idea. La propuesta fue seleccionada por el programa provincial Código Ciencia, razón por la cual recibieron un aporte de $9 millones. «El funanciamiento nos alcanzó para comprar la estructura. La Comuna local nos ayudó muchísimo porque hizo la base de cemento. Además, toda la ciudadanía colabora con lo que necesitemos y existen empresas que están trabajando con todo el armado, la cobertura exterior, de forma desinteresada y gratuita», indicó.
En tanto, también dejarán abierta la posibilidad para que ciudadanos apasionados del universo que cuenten con telescopios propios realicen observaciones en el lugar. «En nuestra zona no existe un espacio como este. Por eso el proyecto despertó el interés de aficionados de Entre Rios y Misiones, que consultaron para saber cuando estaría inaugurado», concluyó Echarri.
El domo no sólo será un espacio de recreación, sino un centro educativo de alta tecnología. «Queremos que esto sea un atractivo para toda la zona. Estará equipado con telescopios, un proyector de galaxias y pantallas solares para no contaminar el ecosistema», explicó la docente.
Antecedente exitoso
La escuela, bajo la coordinación de la propia Echarri, ya había inaugurado un observatorio móvil en 2019. Ahora, el nuevo edificio fijo permitirá dar un salto de calidad en la investigación y divulgación científica.
Con esta obra, la escuela Brigadier Estanislao López reafirma su compromiso con la innovación, sumando este logro a otros proyectos destacados como los lápices aromáticos para personas con discapacidad visual, el banco de sangre y las tabletas naturales contra el dengue, entre otros.





