Caso cerrado: nueva condena para los Lanatta y Schillaci por la triple fuga

Caso cerrado: nueva condena para los Lanatta y Schillaci por la triple fuga

La Justicia provincial impuso penas de siete a ocho años por una parte de los delitos cometidos en Santa Fe y la región

Un tribunal de jueces provinciales condenó a los hermanos Cristian y Martín Lanatta y Víctor Schillaci a penas de siete y ocho años por los delitos cometidos en enero del 2016 tras su evasión del penal de General Alvear en donde purgaban la pena de prisión perpetua por el triple crimen de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina ocurrido en 2008.

La sentencia fue dictada este miércoles en la Sala I del subsuelo de tribunales y estuvo a cargo de los jueces Eduardo Pocoví, Sandra Valenti y Pablo Busaniche, los cuales condenaron a Cristian Lanatta y Víctor Schillaci a ocho años de prisión efectiva como coautores de los delitos de “privación ilegitima de la libertad calificada reiterada en tres oportunidades, robo calificado por ser cometido en banda y poblado y con la utilización de armas de fuego, robo calificado por ser cometido en despoblado y en banda y con la utilización de armas de fuego y tenencia de arma de guerra, todo en concurso real”.

Además, Martín Lanatta recibió la pena siete años por los mismos delitos pero su pena se atenuó a la del resto por no haber participado de los hechos ocurridos en la arrocera de Cayastá donde fueron detenidos su hermano y Schillaci en el final de la fuga.

La condena dictada por el tribunal no se ajustó a lo solicitado por el fiscal Estanislao Giavedoni el cual había pedido el viernes pasado la pena de 15 años de prisión para los tres celebres prófugos. A su vez, rechazó la hipótesis planteada por el abogado defensor de los tres imputados, Leandro Miró (defensor público), que argumentó a que el actuar de sus defendidos fue en base a que existió un “estado de necesidad justificante”. Asimismo, no hizo lugar al pedido de la Fiscalía para que se los declare reincidentes a los tres imputados.

El fallo se dio a conocer con los imputados –solo los Lanatta ya que Schillaci no asistió– en la cárcel de Ezeiza los cuales vieron el debate por videconferencia, tal como lo hicieron durante el mes de noviembre, cuando fueron juzgados en el Tribunal Oral Federal de Santa Fe. Aquella causa investigó el tiroteo con Gendarmes, de los cuales uno de ellos, José María Valdez (comandante), fue herido de un balazo en su brazo derecho cuando advirtió la presencia de los prófugos en un campo de la zona rural de Matilde.

En la lectura del veredicto, el juez Pocoví también resolvió que las armas secuestradas a los gendarmes, José María Valdez y Héctor Encina, sean devueltas a esa fuerza por “pertenecer a su patrimonio”. En la misma línea, ordenó que el fusil Colt robado en la evasión del penal de General Alvear el 27 de diciembre del 2015 sea remitido al Servicio Penitenciario bonaerense. En tanto, sobre las otras dos armas de fuego de grueso calibre que tenían en su poder los prófugos, el juez ordenó que la ametralladora automática por un lado sea remitido a su dueño original, mientras que el FAL con el que fue herido Valdez sea remitido a la Fiscalía especializada en armas de fuego.

Durante este último debate llevado a cabo en la Justicia provincial declararon varios testigos, entre ellos, el ingeniero Juan Ignacio Reynoso, que, con mucha entereza, declaró ante el tribunal sobre cómo fue el secuestro sufrido aquel 7 de enero del 2016 cuando los prófugos fueron hallados a cincuenta kilómetros de Santa Fe capital.

También lo hizo el matrimonio que sufrió la privación ilegítima de la libertad en el paraje de Campo del Medio, Lelia Macedo y Héctor Ferreyra, en la madrugada del 9 de enero, que sufrieron el violento ingreso de los prófugos a su domicilio, los cuales los maniataron y les robaron su camioneta Toyota Hylux tras volcar en la denominada curva del “Rengo López” cuando iban a bordo de la camioneta que le robaron al ingeniero y que plotearon con insignias falsas de Gendarmería.

En tanto, también declaró Rodrigo Franco, el cual contó con detalles cómo encontró a Cristian Lanatta y Schillaci cuando se desempeñaba como sereno en una arrocera de la localidad de Cayastá (departamento Garay). El mismo fue retenido en el galpón hasta que personal de la Tropa de Operaciones Especiales logró capturar a los dos prófugos.

De Santa Fe los exprófugos se fueron con dos sentencias que incluyeron duras penas. Por un lado, la dictada en la Justicia federal de Santa Fe el pasado 20 de noviembre cuando fueron condenados a penas de ocho y 10 años. Por otro, la impuesta en la jornada de hoy en la Justicia provincial por los delitos posteriores al tiroteo con Gendarmería.

Fuente: Uno Santa Fe

Más noticias