Pronostican un verano normal y un otoño seco por la posible llegada de La Niña

Pronostican un verano normal y un otoño seco por la posible llegada de La Niña

"Todo apunta a que esta volvería a ser una campaña de gran productividad, pero está el fantasma de empezar el ciclo en seco y que siga en seco", dijo el especialista en agroclimatología Eduardo Sierra.

El especialista en agroclimatología Eduardo Sierra conversó con Infocampo acerca del escenario climático que se prevé para la campaña gruesa 2017/18.

“Todo apunta a que esta volvería a ser una campaña de gran productividad, pero está el fantasma de empezar el ciclo en seco y que siga en seco”, expresó Sierra en el marco de la presentación que se realizó ayer en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

En ese sentido, el experto afirmó que “la tendencia es que el agua continúe subiendo en la primavera, se estabilice y comience a bajar en el verano y baje mucho en el otoño”, pero aclaró que “esto se irá confirmando con el correr de los meses”. “No debe tomarse como una certeza”, remarcó.

“Vemos una evolución del Niño a la Niña, porque los cambios en la naturaleza son graduales. Ahora estamos en un escenario de Niño, siguen las lluvias fuertes, fue un invierno súmamente lluvioso, continúan agravándose las inundaciones. Y vamos a una primavera que parece que volvería a ser muy húmeda, lo cual va a seguir agravando los anegamientos y dificultará la siembra, sobre todo en zonas bajas. Al mismo tiempo, permitirá una buena siembra en la zona semi árida del oeste, o sea que hay una compensación”, describió, al tiempo que indicó que “en el verano La Niña se hará notar, pero creemos que será normal”.

Consultado acerca de los pronósticos para el otoño, Sierra declaró que “aquí viene el gran interrogante: podría ser que el otoño sea de La Niña, un otoño seco. Eso será bueno para unos y malo para otros. En el sudoeste semi árido, sur de La Pampa y sudoeste bonaerense, traerá estrés, podrá cortar la cadena forrajera, o sea que el productor deberá aprovechar ahora. Para la zona núcleo no tendrá mucha importancia y hasta podría ser bueno porque bajará la presión de enfermedades. Y para la zona de bajos de la Cuenca del Río V en Córdoba, Salado en Buenos Aires y Salado del norte en Santa Fe puede ser muy bueno porque va a hacer bajar el agua y podrán cosechar, no como en el último año que perdieron buena parte”.

“La conclusión es: los años de gran cosecha en volumen son los años que se inundan las zonas bajas. Porque los años que se secan las zonas bajas se gana un poco allí pero se pierde mucho en zonas semiáridas”, cerró.

Fuente: Infocampo

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